Hermano de Victorio, nació en Coroico, Yungas de La Paz, el 12 de marzo de 1775. Sus padres fueron Martín García Lanza y Nicolasa Mantilla, ricos propietarios, que a su costa trabajaron la iglesia en donde debía bautizarse su hijo.
Sus estudios primarios los realizó en el Convento de San Francisco, posteriormente fue enviado a la Universidad de San Bernardo del Cuzco, donde realizó sus estudios con éxito por su clara inteligencia y precoz talento, hasta alcanzar el grado de Doctor, en 1796. Regresó a su país el año 1798, donde llegó a ser uno de los abogados más prestigiosos de su época por su gran preparación y ser un experto conocedor de la legislación española y el derecho romano.
Después se estableció en La Paz. Contrajo matrimonio con María Manuela Campos Seminario, siendo sus padrinos Joaquín Revuelta y María Josefa Medina. Fruto de este enlace nacieron sus hijos María Ángela (1804), Manuel Hilario (1806), Gonzalo (1808) y María Josefa Isabel (1809).
Desde los primeros momentos, su amor por la patria lo puso en primera fila entre el núcleo de los que trabajaban por la libertad. Lanza fue asesor del Cabildo. La noche del 16 de julio de 1809 esperaba la toma del cuartel, al oír el aviso salió de su casa rumbo a la Sala Capitular, el pueblo congregado le aclamó como representante, según lo acordado en reuniones anteriores. Lanza, junto a sus colegas Catacora y Bueno, presentó por escrito la demanda de deponer a las autoridades realistas, además de la condenación de las deudas a la real Hacienda y la quema de todos los papeles referentes al asunto.
Como el plan de gobierno había sido ya discutido, fue presentado a Cabildo el 21 de julio y aprobado al siguiente día, en consecuencia el 24 del mismo mes se instaló solemnemente la Junta Tuitiva, donde se le asignó la cartera de la guerra.
Declarada la guerra a la provincia de Puno, Lanza salió sobre Achacachi el 3 de septiembre encargado de la comandancia de las provincias de Omasuyos y Larecaja, entonces era auditor de guerra. A su regreso, y consumada la traición de Indaburo, se dirigió a Chacaltaya, resolvió presentarse ante Goyeneche el 27 de octubre, puesto en prisión, pero logró salir con fianza.
En Pacollo se entrevistó con Sagárnaga, en Coroico se alojó en casa de Castro quien le intimó se dirigiese a Chulumani para prestar ayuda a su hermano Victorio y olvidar su plan de huida. La opinión de Castro era mantener “la resistencia hasta el último momento”. Sin embargo, el plan fracasó, hasta que Lanza fue hallado y conducido preso a disposición de Goyeneche.
Llegó el 23 de diciembre, prestó su declaración el 30 del mismo mes ante López de Segovia y su confesión el 9 de enero de 1810. Fue condenado a la pena capital de la horca y ejecutado el 29 de enero. Su cadáver, que estuvo por siete horas en el cadalso, fue conducido a San Francisco y enterrado por la benevolencia del Padre Juan de Dios Delgado.
* Texto elaborado en base a:
“HOMBRES CÉLEBRES DE BOLIVIA”, Gonzales y Medina Editores
“MURILLO Y LA REVOLUCIÓN DEL 16 DE JULIO”, Floren Sanabria G.
“DICCIONARIO HISTÓRICO BIOGRÁFICO”, Nicanor Aranzaes