Protomártir de la independencia fue ahorcado en La Paz, juntamente con Murillo.
Nació en La Paz el 12 de julio de 1760. Fueron sus padres Agustín Catacora y María Heredia, naturales de Acora. Inició sus estudios en el Cuzco, donde fue enviado de niño, en las aulas de aquella Universidad llegó a obtener el grado de Licenciado en Derecho. Vino a esta ciudad por asuntos de familia y concluyó sus estudios en la Universidad de San Francisco Xavier de Chuquisaca, donde se recibió de abogado.
El joven abogado de regreso a La Paz, se consagró a su estudio profesional con mucha lucidez, fue hombre de talento y un jurista acabado para esos tiempos. Fue asesor del Alcalde de primer voto José Sanjinés, defensor de pobres, asesor del Cabildo. Únicos puestos que desempeñó.
Catacora fue uno de los que con entusiasmo se consagró a trabajar por la independencia de su patria, así el año 1805 se destaca por su actuación a favor de la causa y desde entonces prosigue realizando una propaganda activa en defensa de la libertad junto a Pedro Domingo Murillo. Sin embargo, él, que sabía del movimiento del 16 de julio, se constituyó en el convento de Santo Domingo y posteriormente se dirigió al Cabildo donde fue declarado representante del pueblo como ya se había acordado.
El 19 de julio dirigió la palabra al pueblo desde las ventanas del Palacio, explicándoles los móviles y objeto de la revolución. Aprobado el Plan de Gobierno por el Cabildo, el 22 de julio, se organizó la Junta Tuitiva, de la cual fue miembro y suscribió la Proclama. El 28 del mismo mes se le designó, con Antonio Medina, a la cartera de Materias políticas y razones del Estado. Asimismo, en unión de Lanza y Bueno, pidió la incineración de los créditos fiscales.
Desde fines de septiembre, como su salud se hallaba quebrantada y por su carácter algo debilitado por los acontecimientos suscitados, salió de la ciudad el 4 de octubre. En Escoma, traicionado por Francisco Mauri, por órdenes de Goyeneche fue puesto a disposición del subdelegado de Chucuito, José Tadeo Garante; tomado preso y posteriormente conducido al cuartel general de La Paz, el 7 de diciembre. Prestó su declaración preventiva el 10 de diciembre ante López de Segovia y su confesión el 8 de enero de 1810. Sentenciado a la pena capital, fue puesto en capilla el 26 de enero, leyéndosele su sentencia en el Colegio Seminario, donde habían sido conducidos los reos.
El 29 de enero de 1810 murió en la horca; y a las 6 de la tarde su cuerpo descubierto fue conducido a La Merced, en cuyo cementerio fue humildemente enterrado. Juan Basilio permaneció soltero hasta su muerte, amparado por el cariño de hermana Marcela, que no lo abandonó ni un solo instante.
* Texto elaborado en base a:
“HOMBRES CÉLEBRES DE BOLIVIA”, Gonzales y Medina Editores
“MURILLO Y LA REVOLUCIÓN DEL 16 DE JULIO”, Floren Sanabria G.
“DICCIONARIO HISTÓRICO BIOGRÁFICO”, Nicanor Aranzaes