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BIOGRAFÍA DE MELCHOR JIMÉNEZ 
 

Nació en 1767 en Caracato de la provincia de Sicasica (actual provincia Loayza del departamento de La Paz). Era hijo natural de Tomás Rodríguez y Tomasa Aircora y Valdés.

La falta de recursos económicos de sus padres impidió que tenga instrucción académica, por lo que no poseía título alguno, y su educación fue producto de las enseñanzas del Teniente de su parroquia, Feliciano Arnau. En su juventud se dedicó a las labores agrícolas. Después en La Paz, llamado por su tío Marcos,  desempeñó el puesto humilde de garitero durante 23 años. Era designado en el pueblo con el apodo de “Pinchitanka” (gorrión) por su andar lento y taimado.

Contrajo matrimonio el 8 de febrero de 1794 con María Mercedes Cabrera, hija del cuzqueño Faustino Cabrera. Frutos de este enlace fueron: José (1795), María (1797) y Miguel (1799). Su audacia y su carácter intrépido, hicieron que tomara parte en las primeras filas emancipadoras, concurrió a la junta que se realizó el 12 de julio en que se acordó consumar la revolución, siendo designado juntamente con Graneros para burlar a los soldados del batallón, embriagándolos.

En la madrugada del 16 de Julio, vigilaba las entradas y salidas de la ciudad, previniendo cualquier percance. Fue uno de los primeros que penetró al cuartel de los realistas, mereciendo por ese acto de valentía un caballo como obsequio.

La Junta Tuitiva le nombró comisionado para levantar el partido en Sicasica a favor de la revolución; llenó su cometido de manera satisfactoria, recorriendo los pueblos de Mecapaca, Carato, Sapahaqui y Luribay.

A su regreso, fue nombrado comandante y primer Jefe de Artillería. Declarada la guerra a la provincia de Puno, se dirigió a Tiahuanaco a la cabeza de su regimiento. El 19 de octubre fue prisionero junto con otros patriotas, tras la traición de Indaburo. Jiménez salió del presidio y arremetió contra los realistas, prometiendo vida a unos y amenazando de muerte a otros.

Goyeneche enfurecido por la audacia de Jiménez, lo mandó capturar y lo hizo conducir a la cárcel. Prestó su declaración preventiva el 27 de octubre de 1809 y su confesión el 23 de diciembre. Por su hazaña y la activa colaboración que prestó a Murillo fue condenado a la pena capital y ahorcado el 29 de enero de 1809. Su cadáver permaneció por unas horas en la horca, luego fue descolgado y conducido al Templo de Santo Domingo y sepultado en su atrio.

En una publicación del año 1857, se descubrió que su hijo Miguel falleció el 18 de junio de ese año en la miseria.   

* Texto elaborado en base a:

“HOMBRES CÉLEBRES DE BOLIVIA”, Gonzales y Medina Editores

 “MURILLO Y LA REVOLUCIÓN DEL 16 DE JULIO”, Floren Sanabria G.

 “DICCIONARIO HISTÓRICO BIOGRÁFICO”, Nicanor Aranzaes