
Hasta aquí hemos tolerado una especie de destierro en el seno mismo de nuestra Patria; hemos visto con indiferencia por más de tres siglos sometida nuestra primitiva libertad, al despotismo y tiranía de un usurpador injusto, que degradándonos de la especie humana nos ha mirado como esclavos; hemos guardado un silencio bastante parecido a la estupidez que nos atribuye por el inculto Español, sufriendo con tranquilidad que el mérito de los americanos; haya sido siempre un presagio cierto de humillación y ruina.
Ya es tiempo, pues, de sacudir yugo tan funesto a nuestra felicidad como favorable al orgullo nacional español. Ya es tiempo de organizar un sistema nuevo de gobierno fundado en los intereses de nuestra Patria altamente deprimida por la bastarda política de Madrid.
Ya es tiempo, en fin, de levantar el estandarte de la libertad en estas desgraciadas colonias, adquiridas sin el menor título y conservadas con la mayor injusticia y tiranía.
Valerosos habitantes de La Paz y de todo el imperio del Perú revelad vuestros proyectos, para la ejecución, aprovechaos de las circunstancias en que estamos, no mireis con desdén la felicidad de nuestro suelo, ni perdais jamás de vista la unión que debe reinar entre todos, para ser en adelante tan felices como desgraciados en el presente.
En la Ciudad de Nuestra Señora de La Paz a los veinte y siete días del mes de julio de mil ochocientos nueve
Pedro Domingo Murillo
Gregorio García Lanza Juan Bautista Catacora
Melchor León de la Barra José Antonio de Medina
Buenaventura Bueno Juan Santa Cruz Monje y Ortega
Juan Manuel Mercado Manuel Victorio García Lanza
Sebastián de Aparicio