La Paz, sept. 04 (SIM/GMLP).- Con el propósito de prevenir casos de tétanos en el proyecto de los Puentes Trillizos, se inició una campaña de vacunación que abarcará a cerca de 150 obreros y trabajadores de las empresas que conforman el Consorcio Progreso.
La entidad que auspicia esta iniciativa es la Unidad Coordinadora de los Puentes Trillizos. Se trata de la Campaña de Responsabilidad Social que consiste en el suministro de la vacuna a todos los trabajadores en obra, incluso al personal municipal que se encuentra en el Proyecto.
La vacunación es efectuada por el personal de la Caja Cordes. Se realizará entre esta y la siguiente semana. En estos días se administrará la segunda dosis a algunos trabajadores y en la siguiente corresponde la tercera dosis.
El tétanos es una enfermedad frecuentemente mortal, provocada por una potente neurotoxina producida por una bacteria que se halla básicamente en el polvo, en la tierra, en las aguas fangosas y estancadas, en las espinas, en los metales oxidados, en los instrumentos de trabajo de campo, en las heces humanas y animales especialmente herbívoros.
Generalmente se adquiere por cortes o penetración de algún objeto oxidado como: clavos, fierro, herramientas de trabajo, anzuelos, cuchillas oxidadas, etc. La bacteria prolifera en tejidos desvitalizados y contaminados con tierra, así que basta con que una herida cortante esté contaminada con tierra para que exista la posibilidad de contraer el padecimiento.
Cuando la bacteria ingresa en el organismo humano, penetra en las fibras nerviosas motoras periféricas hasta llegar al sistema nervioso central. El periodo de incubación del tétanos es de 24 horas a 54 días.
Algunos de los síntomas característicos del tétanos son: rigidez de los músculos y espasmos musculares (mandíbula, cuya rigidez también se conoce como trismus, cara, abdomen, miembros superiores e inferiores); fiebre y pulso rápido; dificultad para tragar; apnea o infecciones en el aparato respiratorio.
El tétanos se puede prevenir mediante la vacunación. Un refuerzo de la vacuna es recomendable cada diez años. Por lo general, se da una vacuna cada vez que un paciente sufre un pinchazo o una herida cuando no se tiene la certeza de su vacunación.